Formación

Espiritual

 

 

 

 

 

 

La formación integral del educando es una característica central en la Visión de nuestro colegio. Dentro de este proceso formativo, la espiritualidad ocupa un lugar muy importante que no se reduce a unas cuantas horas de clase o actividades religiosas al mes, sino que pretende abarcar todos los ámbitos de la vida del alumno agustino.

Partimos del enfoque y orientación que nuestro maestro San Agustín, nos dejó diseminado en sus diversos escritos: la búsqueda incesante de la Verdad a través del camino de la interioridad. Después de mucho tiempo, Agustín la descubrió dentro de sí mismo. Esta verdad era Cristo. Así también, el alumno agustino es el que encuentra a Cristo y se adhiere a Él a través de la fe y de la vida..

Luego de este encuentro con Dios vivo, a través de Cristo Jesús, tienen razón de ser los distintos valores que nosotros impartimos en nuestros alumnos: la comunidad, la fraternidad, la amistad, el amor, la libertad, la sinceridad, la humildad, etc. Nuestro anhelo es formar profesionales con una sólida formación espiritual, humana e intelectual..

Por eso, con el objetivo de fortalecer esta dimensión espiritual, tenemos, en nuestra agenda, diversas celebraciones religiosas a llevarse acabo durante el año: Mes de María, Semana Santa, Fiesta a nuestro Padre San Agustín, mes del Señor de los Milagros. Además tenemos eucaristías familiares, actividades religiosas, catequesis de primera comunión y confirmación, retiros y jornadas religiosas, campamentos.

Todo este tipo de vivencias y experiencias son hitos importantes que van marcando la vida de los alumnos y que posibilitan, a su vez, una relación más natural y mejor con Dios.

 

Fray Alfredo Agip O.S.A.
SubDirección Espiritual

COMMUNIO

 

 

El carisma agustino

Seguimos a Cristo al estilo de Agustín de Hipona. Por eso nuestro lema es:

“Una sola alma y un solo corazón orientados hacia Dios”
(Cor unum in Deum).

 

Nos reunimos en comunidad (cor unum) para que unidos busquemos a Dios (in Deum). Los elementos de nuestra espiritualidad agustina, por tanto, son los siguientes:

 

1. Interioridad

  • Buscar la Verdad y amar y ser amado. Cristo es le maestro interior que nos impulsa a amar como Él ha sido capaz de amar todos.
  • Ver nuestra historia de salvación a la luz de la Palabra de Dios. Dios ha concretado su plan de salvación en Cristo Salvador en el cual todos somos salvados.
  • Apertura humilde a la gracia. La debilidad del ser humano se ve fortalecida en la gracia salvadora de Cristo médico.

 

2. Comunidad

  • Comunión de espíritu. La vida espiritual se manifiesta en la vivencia plena de los sacramentos en la Liturgia, de la oración y en el encuentro con Dios.
  • Comunión de vida. Se da a través de las vivencias, de las alegrías y de las tristezas.
  • Comunión de bienes. Se trata de compartir los bienes, especialmente los carismas, los conocimientos y el tiempo.

 

3. Apostolado

  • Evangelizar. Del encuentro personal con Jesucristo surge la necesidad de llevar el mensaje de Cristo a todos.
  • En comunidad. La evangelización no es llevada a cabo de manera particular o individual sino en comunidad.
  • Al servicio de la Iglesia. Este apostolado se realiza teniendo presente la comunidad de comunidades que es la Iglesia Universal.

 

 

 

 

 

Estas dimensiones del carisma agustino no son vividas tan solo por quienes han hecho este compromiso de vivir en comunidad – los religiosos agustinos – sino que se extiende de manera especial a todos aquellos fieles cristianos que, por algún motivo, mantienen un vínculo con la Orden y se precian de llevar el nombre de “agustinos”. Por eso, es natural que en nuestros colegios ese carisma sea vivido también por los maestros, por los alumnos y por las familias.

 

 

 

 

 

 
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