Regalemos sonrisas

Regalemos sonrisas

Hola… Sin lugar a dudas cuando se hablaba de Juan, todas las conversaciones apuntaban a que era el más gracioso de todos los compañeros de la clase; sin embargo, el profesor de filosofía, un hombre sabio y prudente, no sentía que Juan tuviese en su vida el equilibrio necesario para distinguir una broma normal y corriente de una broma de mal gusto que hiciera sufrir al afectado.

Una tarde, Juan y su profesor de filosofía, salieron a dar una vuelta por los campos y después de una hora de caminata vieron en una chacra a un campesino que realizaba las labores propias del lugar. El campesino, había dejado al lado del camino sus pertenencias, un zurrón con sus alimentos, un saco, una chompa y unas viejas zapatillas. Cuando Juan vio la ropa del campesino sonrió maliciosamente y le dijo al profesor: -Profe, ¿por qué no le gastamos una broma al campesino? El profesor le preguntó: -¿Cómo cuál? A lo que Juan le respondió: -Guardémosle sus zapatillas detrás de aquellos matorrales y nosotros veremos la reacción que tiene cuando no las encuentre. El profesor le dijo: -En vez de lo que tú me propones, yo te pido que me des veinte soles; y Juan, asombrado, le preguntó: -Profe, ¿para qué los quiere? -No te preocupes, le dijo, es en calidad de préstamo, te los devolveré. Y sacando del bolsillo se los dio al profesor y este, a su vez, sacó de su billetera cincuenta soles; luego, tomando las zapatillas del campesino, en una de ellas puso veinte soles y en la otra cincuenta. -Ahora sí, le dijo a Juan, escondámonos detrás de los matorrales y veamos la cara que pone el campesino. Pasados algunos minutos, el campesino regresó a recoger sus cosas y al encontrarlas miró las zapatillas y vio algo raro, en una había veinte soles y en la otra cincuenta. El campesino se puso de rodillas, miró al cielo y exclamó: Gracias, Dios mío, ahora mis hijos podrán comer algo mejor.

El profesor le dijo a Juan: -¿Cuál de las satisfacciones es más grande, ver la cara de preocupación del ser humano o compartir la alegría de un necesitado?

Vayamos por la vida provocando una sonrisa a los demás para regalarles, desde nuestros corazones, espacios de felicidad.

“Cuando te gusta una flor la cortas; sin embargo, cuando la quieres la riegas”.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Contáctanos en Facebook: Padre Pablo.

Somos herederos del cielo

Somos herederos del cielo

Hola… Recuerdo de niño los consejos de un anciano, sacerdote agustino, que nos decía: -Nunca se olviden del día en que fueron bautizados. Si bien es verdad éramos aún niños o adolescentes, nunca me motivó el acercarme a la parroquia donde fui bautizado y constatar la fecha exacta de mi bautismo. Siempre he tenido presente aquellas palabras del anciano sacerdote: -“Naciste a través de tus padres para la vida, naciste a través del bautismo para la eternidad… Ser hijos adoptivos de Dios no es cualquier cosa, porque esa filiación divina nos borra el pecado original y nos hace herederos del cielo”.

Pasados los años, el Párroco de un pueblo cercano al mío me invitó a cenar en su casa, que era pequeña, de una sola planta y muy acogedora. Se subían unos escalones y al abrir la puerta principal se encontraba un largo pasillo que distribuía las diferentes estancias de la casa: antesala, despacho, comedor, cocina… Sobre las paredes tenía varias fotos de sus padres, del Papa Francisco, de su pueblo…, pero un cuadro llamativo detuvo mi atención; en él había colocado su partida de bautismo y como vio que lo leía con atención, me dijo: -Pablo, todos los días, al salir de mi casa, siempre miro mi partida de bautismo para sentirme fuerte, sabiendo que soy hijo de Dios y que Él así lo ha decidido al regalarme el Sacramento del Bautismo; a mi regreso, vuelvo a mirarla para preguntarle al Señor si realmente me he comportado como hijo suyo y si he cumplido la tarea que Él me dio, la de ser evangelizador.

En este día que la liturgia de la iglesia nos ofrece reflexionar sobre el “Bautismo de Jesús”, no estaría nada mal que andemos por ese maravilloso camino que Dios nos abrió en nuestro “Bautismo” y que nos hace descubrir cuán grande es el potencial que ha puesto el Señor en nuestros corazones, para poder conquistar nuestros sueños y hacer realidad todos nuestros proyectos.

Por supuesto que, llegando a mi pueblo y sin pensarlo dos veces, me fui a la iglesia y rebuscando los libros del siglo pasado, encontré la fecha de mi Bautismo: 13 de mayo de 1,956.

De lo que acabas de leer, sea motivo para entusiasmarte no solo a conocer el día en que naciste, sino el día en que Dios te adoptó como hijo para la vida eterna.

“Cuando te gusta una flor la cortas; sin embargo, cuando la quieres la riegas”.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Contáctanos en Facebook: Padre Pablo

Valoremos nuestra libertad

Valoremos nuestra libertad

Hola… En nuestro primer encuentro del año 2020 me gustaría entrar en uno de los espacios más importantes que tenemos los seres humanos. Si me permites, quiero hablarte de aquello que no podría surgir de otro lugar que no sea el corazón; me refiero a: “LA LIBERTAD”.

Desde que era niño hasta después de cruzar la barrera de los sesenta años, siempre he valorado “LA LIBERTAD” a la misma altura que la “fe” y el “amor”, sin mayores distinciones, pero todas ellas ocupan un espacio importante en mi corazón.

Hace unos días publiqué en mi facebook un documental de cuatro minutos, donde se ve cómo un grupo de personas se acercan a las Montañas de Jujuy, en el Noroeste de Argentina, para liberar a un cóndor que había sido retenido por años en una jaula. En las nítidas imágenes puedes apreciar el plumaje muy limpio del cóndor y aparentemente muy sano y muy fuerte; por supuesto, eso a primera vista. Sin embargo, le faltaba lo más importante: LA LIBERTAD. En el video puedes observar cuando sacan al cóndor de la jaula y este camina hacia una piedra desde la cual vislumbra todo el paisaje que, sin ser igual, puede tener un parecido con nuestro Colca Arequipeño. Volviendo a las imágenes, comienza uno de los espectáculos más bellos que he visto en los últimos tiempos: El majestuoso cóndor oteando el horizonte, extendiendo sus alas de más de dos metros de longitud cual avión en pista de despegue, con una pulcritud de movimientos que solo la naturaleza nos puede enseñar. Pasaron los minutos, el cóndor se asentó en el lugar y estando seguro de la gran aventura que iba a iniciar, alzó vuelo hacia LA LIBERTAD.

Si es que no lo has visto, te reitero que puedes hacerlo desde mi facebook, pero si te dieras un tiempito para observar nuevamente este video y lo tradujeras desde LA LIBERTAD, sentirías que el año que recién empezamos podría ser para cada uno de nosotros un despegue hacia el infinito, pero protegidos por el amor de Dios que ha regado en nuestros corazones innumerables posibilidades para que no corramos ningún riesgo.

No cabe duda que nuestro Creador hizo a la naturaleza perfecta, pero al ser humano, de manera muy especial, nos hizo libres; y al igual que el cóndor, podríamos encontrar en nuestros corazones aquello que Dios puso y que a nosotros nos toca descubrirlo.

“Cuando te gusta una flor la cortas; sin embargo, cuando la quieres la riegas”.

Contáctanos en Facebook: Padre Pablo.

Un nuevo año de luz

Un nuevo año de luz

Hola… En esta semana conversando con un amigo me mostró su preocupación porque pensaba que el presente año se había pasado demasiado aprisa, comentándome que había escuchado ciertas teorías que demostraban que ahora los días son más cortos y, por ende, el tiempo pasa más rápido. Yo le escuchaba con atención porque a los amigos siempre les debemos prestar oídos a sus comentarios y razonamientos. Cuando terminó de hablar, le dije: -Menciona en este instante diez momentos inolvidables que has vivido en este año. Inmediatamente me respondió: -Cuando clasificamos al mundial… y se quedó callado. Le pregunté: -¿Hay alguno más? Respondiéndome: -¡Verdad!, este año me ascendieron de puesto en la empresa donde laboro. En broma le dije a mi amigo: -A este paso vamos a llegar al 2020 y todavía irás en el cuarto momento inolvidable del año actual. Le expliqué que mi teoría es hacer de cada segundo, de cada minuto, de cada hora, de cada día y de cada mes “momentos inolvidables”, porque no es cuestión de cantidad de tiempo, sino con la intensidad en que se viva el presente. Recuerdo de este año que todas las mañanas le pedía a Dios luces para iluminar el camino de cada día; todas las noches le agradecía cada instante vivido y cómo Él había estado presente poniéndome las circunstancias más favorables para ser feliz.

Apenas dos o tres días más y jubilosos “quemamos el año 2019” y nos abrimos a las nuevas posibilidades que nos presenta el 2020, pero yo me pregunto: -¿Con qué ilusión llegará el próximo año?, si sabe lo ingrato que somos con él y que el día 31 de diciembre del año 2020, éste terminará como el 2019: “En la hoguera”.

Solamente quiero decirte una cosa: Los tiempos, al lado de la eternidad, son insignificantes; lo que importa es el presente vivido en plenitud, de manera que cada sueño bendecido por el cielo lo hagamos realidad.

Un hombre vio a un campesino y le dijo: -¡Qué raro!, ¿usted no tiene reloj? Mire el mío, cuesta una fortuna. El campesino le quedó mirando diciéndole: -Señor, usted es dueño de un valiosísimo reloj de oro, pero yo soy dueño del tiempo.

Al igual que en la Navidad me permito, desde esta columna, agradecerles sinceramente aquellos momentos que, a lo largo del año en curso, me han brindado y como decimos al término de cada columna: “Gracias por llegar hasta aquí. Hasta el próximo año. ¡Que Dios nos bendiga!”.

“Cuando te gusta una flor la cortas; sin embargo, cuando la quieres la riegas”.

Contáctanos en Facebook: Padre Pablo.

La Navidad en nuestros corazones

La Navidad en nuestros corazones

Hola… Este domingo no solo es el último del tiempo de Adviento, sino que también es una puerta entreabierta para las Fiestas de la Navidad.

No creo que sea necesario tener que poner en estas líneas consejos prácticos que nos preparen para una Noche Buena y una Navidad, como si fueran los consejos referidos a la decoración de una buena mesa o indicar cuáles son los regalos más acertados para nuestras amistades en estos días. No va por ahí; al contrario, lo que quisiera es compartir con ustedes, amigas y amigos lectores, lo más sagrado que llevo en mi corazón: La FE que mis padres me inculcaron desde niño y cómo me enseñaron a valorar aquellos símbolos que, hasta hoy, han llenado mi corazón. Y uno de esos momentos que fundamentan mi FE es la NAVIDAD. Una noche mágica del 24 de diciembre, donde recuerdo el frío con temperaturas de 0º grados; en muchas ocasiones la nieve y aquella cena normal que compartíamos en familia, a las 8.00 de la noche, para dirigirnos a la Iglesia del pueblo donde nos esperaba el Sacerdote que, celebrando la misa, hacía coincidir el rezo del Gloria con las 12.00 de la noche, al mismo tiempo que sonaban las campanas del campanario que repiqueteaban con una gran fuerza y hacían sentir a quienes participábamos en esta Eucaristía que Cristo, todo un Dios, se había hecho Hombre en la figura de un Niño; más aún, en la realidad de un Niño a quien nos comprometíamos cuidarlo de manera que fuera creciendo en nuestros corazones y en mi caso es hasta el día de hoy.

Simplemente lo pongo como experiencia personal por si alguien de ustedes pudiera ver en este paisaje de mi vida una oportunidad, no de la misma manera, pero sí con la misma intención de que la mejor forma de grabar la Navidad en nuestros corazones, es vivirla en el seno de nuestras familias y solo con ellas seremos capaces de entender, en plenitud, el significado de que Dios se haya hecho Hombre y que el único centro de la Navidad ha de ser el Niño recién nacido.

Como te comentaba al principio de nuestra conversación, no son estas líneas un cúmulo de tips para vivir la Navidad, sino una oportunidad que Dios me ha regalado de compartir con ustedes una experiencia imborrable, que hoy se mantiene tan viva como hace 60 años y que gracias al amor de Dios y al cariño de mi familia, forma una estructura irrompible de mi FE y desde ella de mi Sacerdocio.

A todos ustedes les deseo una FELIZ NAVIDAD.

“Cuando el teléfono estaba atado a un cable, los humanos éramos libres”

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Contáctanos en facebook: Padre Pablo

La auténtica libertad surge de la verdad

La auténtica libertad surge de la verdad

Hola… No por ser una historia conocida dejará de ser tan necesaria el día de hoy, para reflexionar sobre la esencia de la vida.

«Sucedió hace miles de años en la antigua Grecia, donde un personaje mundialmente conocido, llamado Diógenes y que vivía dentro de un tonel, un día se encontraba sentado en una banca de la calle comiendo un plato de lentejas; era la comida más barata que se podía comprar en Atenas en la época de Diógenes.

Pasó un ministro del emperador que le dijo: -Mi querido amigo, si en la vida aprendieras a ser más sumiso y adular al emperador, no tendrías que comer tantas lentejas.

Ambos se conocían desde muy niños, pero sus caminos fueron distintos a lo largo de sus vidas; sin embargo, no por eso perdieron la amistad que se tenían. Diógenes dejó de comer y le contestó: -¡Ay de ti mi hermano del alma!, si tú aprendieras a comer un poco de lentejas, no tendrías que ser sumiso y adular tanto al emperador».

Es verdad que han pasado miles de años desde que sucedió la anécdota que acabo de contarte, pero hoy en nuestro mundo y en nuestra sociedad continúa ocurriendo exactamente lo mismo que le pasó a Diógenes en la antigua Grecia. Poco o nada hemos cambiado los seres humanos y, al igual que el texto bíblico, somos capaces de canjear un plato de lentejas por nuestra dignidad.

No son estas palabras que buscan enseñarte cuáles son los caminos que debes andar en la vida, ni cuáles son las leyes que rigen tu destino, pero siento que es una bendición de Dios el poder escuchar a veces, sin ningún ánimo de ofensa, a alguien que nos pueda decir la verdad y que nosotros, de una vez por todas, optemos por esta y no por la mentira y la falsedad que, aunque en ocasiones, nos hacen sentir bien todo aquello que menoscabe nuestra dignidad, pero tarde o temprano nos pasará la factura. Muy poco camino recorre el adulador porque alguien le pagará con la misma moneda y esta no es otra que el desprecio y el olvido.

No debemos pasar por la vida ofendiendo a los demás. La auténtica libertad es aquella que surge de la verdad, aunque al decirla “nos condene” a tener que comer solo lentejas.

“Cuando el teléfono estaba atado a un cable, los humanos éramos libres”

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Contáctanos en Facebook: Padre Pablo

Metas y sueños acompañados de sacrificio

Metas y sueños acompañados de sacrificio

Hola… Hace unos días conversaba, vía skype, con el “beduino de Marruecos”, amigo que conocí en uno de los viajes a este bello país. La filosofía del beduino, tan antigua y tan presente, me hace pensar cómo los seres humanos hemos sido, somos y seremos lo mismo. Me contó una tradición de su pueblo que habla de miedos y temores que todos tenemos ante los espejismos:

«Un león caminaba con su manada por el desierto y en un descuido se perdió de sus compañeros. Los buscó intensamente sin lograr dar con ellos. Y fructuosamente preguntó a todos los demás animales si habían visto a su manada, pero nadie le pudo dar razón de ello. Agobiado se acercó a un riachuelo que pasaba por aquel lugar y por la sed que tenía se adentró en el agua para poder beber un poco. Cansado y sin fuerzas vio en el fondo del riachuelo otro león, ocasionándole un pavor inmenso y retrocedió hacia la orilla. Sin embargo, la sed era más fuerte que sus temores e ingresó nuevamente al río y se volvió a encontrar con el otro león…; temeroso retrocedió. Lo hizo varias veces, pero llegado el momento se dijo: -Me muero de sed y si no soy capaz de pelear con ese león, voy a morir deshidratado y con valentía y arrojo entró al río… ¡Oh sorpresa!, el otro león era él mismo que se reflejaba en las aguas del riachuelo».

Mi amigo, el beduino, me dijo: -Hermano, en la vida a los seres humanos nos atenaza el miedo y a veces creamos enemigos donde no los hay, por eso es necesario tener el suficiente coraje para arriesgar y conquistar que, en definitiva, esa es la meta.

No cabe la menor duda que a la valentía debemos de sumarle la prudencia, pero lo que no debemos hacer nunca en la vida, es dar espacio al miedo y huir de las dificultades. Tenemos que tener el arrojo suficiente para estar por encima del sacrificio o, mejor aún, acompañados del sacrificio poder lograr las metas y sueños que nos hemos propuesto.

Agradezco a las personas que ingresan a mi facebook y, por supuesto, los comentarios inmerecidos para mí, pero motivadores.

Hoy es 8 de diciembre, Fiesta de la “Inmaculada Concepción” y dejo a Mons. José Luis, Obispo del Callao y caminante, como yo, en este periódico, para que te explique el significado de esta fiesta, con su autoridad y saber.

Saludos a todos los locutores de radio, cuyo Día celebramos hoy, ya que el Arcángel San Gabriel fue el locutor que trasmitió el mensaje de Dios a la Virgen María.

“Cuando el teléfono estaba atado a un cable, los humanos éramos libres”

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Contáctanos en Facebook: Padre Pablo

La creatividad en los seres humanos

La creatividad en los seres humanos

Hola… Una de las capacidades que Dios nos ha dado a los seres humanos es la “creatividad”. No porque alguien hizo así las cosas, tenemos que seguir haciéndolas igual. Gracias a la “creatividad” el ser humano no se quedó estancado en las cavernas; por eso, cada día, tenemos la posibilidad de sorprendernos por lo que un ser humano puede hacer por la humanidad.

Uno de los mejores basquetbolistas de la historia se llama Michael Jordan; cuenta que cuando era niño, él y su familia vivían en una situación muy pobre, por lo que tenían que vender cosas, incluso hasta la camisa para poder sobrevivir. Un día su papá le dio una camisa vieja y le dice: -Hijo mío, mira si la puedes vender, aunque solo te den un dólar. Lo primero que hizo Michael fue ir a lavarla, plancharla y meterla en una bolsa, y de aquella camisa sucia y arrugada logró, casi casi, una camisa nueva. Por supuesto que la vendió y a buen precio… Ante este éxito el papá no se quedó atrás y le pidió que vendiera un polo, al cual Michael Jordan le puso imágenes de Mickey Mouse; demás está decir que se lo quitaron de las manos, por lo que realizó una muy buena venta. Al día siguiente el padre le dio otra camisa y Jordan pensó algo diferente, en acudir a un canal de televisión donde esa noche entrevistaban, en vivo y en directo, a quien en esa época de los 80 era la estrella de la televisión: Farrah Fawcett. Se paró en la puerta del canal, esperó que terminara la entrevista y cuando salió la Fawcett, se le acercó y le pidió un autógrafo. Ella miró al adolescente y le preguntó su nombre, el cual escribió en la camiseta, poniendo además: Con mucho cariño, de parte de Farrah Fawcett. Esta camiseta autografiada por aquella estrella de la televisión, Michael la pudo vender en 1500 dólares.

Al inicio de esta conversación te comentaba cuán importante es en la vida poner en práctica la cualidad que Dios nos ha dado de pensar y, por ende, de ser creativos.

Antes de irme les comento que, mi amiga Lorena, de la Compañía Aérea Plus Ultra, me ha invitado a bendecir un avión que surcará los cielos del mundo y que se llamará: “SEÑOR DE LOS MILAGROS”. Creo que es un maravilloso homenaje a nuestro Cristo Morado.

“Cuando el teléfono estaba atado a un cable, los humanos éramos libres”

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Contáctanos en Facebook: Padre Pablo

El verdadero valor de dar un detalle

El verdadero valor de dar un detalle

Hola… Hace unos días me contaron esta historia: «En África, una niña le dijo a su mamá que su maestra estaba de cumpleaños y que le gustaría hacerle un regalo. La mamá le respondió: -Me parece muy bien, ¿qué quieres que le compremos? La niña le dijo: -No mamá, no vamos a comprarle nada, solo te pido que me des permiso para ir a la playa, porque recuerdo haber visto unos caracoles pequeñitos y quisiera regalarle uno de ellos; ¿te molesta si voy a recogerlo? -Puedes ir hija, no hay problema. Y así lo hizo. Al día siguiente, ya con el caracol en su manito, se lo enseñó a su mamá y se fue al colegio. Cuando entró al salón de clase le dijo a la señorita que le había traído un regalo por su cumpleaños y se lo entregó. La maestra miró el obsequio, vio un caracolito bellísimo y le dice a la niña: -¿Por qué te preocupaste en ir a traerlo?, si yo sé que estos caracoles están en la playa, por lo menos a dos horas de tu casa, caminando. La niña, en su ingenuidad, le respondió: -Señorita, en el regalo también está la caminata».

Hoy en día, quizá la sociedad nos ha llevado a ser muy detallosos con nuestras amistades, en regalos, en whatsapp y en mil situaciones que, si bien es verdad que todo esto es muy bonito, me gustaría que reflexionemos, juntos, cómo existen personas hacia las cuales podríamos poner un poquito más de nosotros al regalarles algo. Para esa niña el caracol podría parecer insignificante, pero le puso el “plus” necesario para ser, posiblemente en ese día, el mejor regalo que la profesora pudo haber recibido, vale decir, el esfuerzo que esta niña tuvo que hacer para andar dos horas y llegar a la playa; luego, caminar dos horas más para regresar a su casa; eso, aún en un niño, se llama sacrificio. El regalo no es el costo material, sino el valorar la gratitud que esa pequeña tenía a su maestra y la única manera de compensarlo era a través del sacrificio.

Ayer fue la “Fiesta de Cristo Rey” y para ella estas palabras: “Nuestra salvación y redención fueron pagadas con la Sangre de Jesús”.

“Cuando el teléfono estaba atado a un cable, los humanos éramos libres”

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Contáctanos en Facebook: Padre Pablo

¿Sabes quiénes son tus verdaderos amigos?

¿Sabes quiénes son tus verdaderos amigos?

Hola… «En aquel jardín había una infinidad de flores, pero una de ellas era una rosa roja que sobresalía considerablemente sobre las demás. La naturaleza la había dotado con la más extraordinaria belleza, por lo que las personas, al pasar por aquel lugar, no podían evitar admirarla y quedaban absortos de su belleza.

Un día sucedió algo inaudito y es que comenzaron a decirle a la rosa roja que su belleza se veía algo oscurecida porque había un sapito a su lado que, según criterio de los que por allí caminaban, la “afeaba un poquito”. La rosa tenía cierto cariño al sapito; sin embargo, se sentía única en belleza, no podía soportar que los demás le dijeran que un sapito la afeaba y decidió hablar con este e indicarle que, por favor, se fuera de su lado. El sapito, para no quererla molestar, le respondió que en ese momento la dejaría sola y que se iría a otro lugar. Así sucedió, el sapito se fue a otro lugar del parque, no muy lejos de la rosa roja, pero con la suficiente distancia para que nadie se metiera con ella.

La rosa, feliz y contenta porque su tallo era perfecto, sus hojas guardaban una simetría con sus pétalos, estos de un color rojo profundo y desprendían un olor envidiable, más que cualquier perfume de alta calidad. Pasados unos días el sapito no pudo estar sin su rosa roja y decidió ir a visitarla. Llegado al lugar donde había estado siempre, se quedó paralizado porque no la veía por ninguna parte. -¡Qué raro, si no me he ido tan lejos y mi rosa roja estaba en este lugar! dijo el sapito. Comenzó a llamarla y como no estaba muy lejos le contestó con voz entrecortada y llorosa: -Estoy aquí. El sapito se encaminó hacia donde salía la voz y se encontró con algo inimaginable y doloroso: Su rosa roja estaba casi marchita, sus ramitas verdes secas, las espinas afiladas y los pétalos habían perdido su vigor que apenas tenían su color. Cuando estuvieron juntos, la rosa le dijo al sapito: -¡Mira cómo he quedado desde que te fuiste!, no sé lo que pasó; este le contestó: -Mi querida rosa roja, cuando yo estaba a tu lado, me comía a aquellos animalitos que querían destrozarte y no podían llegar a hacerte daño, pero cuando me fui, ellos se apoderaron de ti y te han dejado en este estado».

Saltemos al mundo real y por un minuto reflexionemos quiénes son las personas que Dios ha puesto a nuestro lado para defendernos de los que quieren destruirnos. Revisemos nuestro entorno personal y pongamos en claro qué personas y circunstancias de la vida nos favorecen para nuestro crecimiento, al mismo tiempo que seamos conscientes de que aquellos “cantos de sirena” nos pueden alejar de nuestra esencia.

“Cuando el teléfono estaba atado a un cable, los humanos éramos libres”

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Contáctanos en Facebook: Padre Pablo

Share This