La iglesia perfecta

La iglesia perfecta

Hola… Lee este artículo del P. Alejandro Ferreirós, sacerdote franciscano:

Buscando una iglesia perfecta… he decidido llamar al Apóstol Pablo.

-¡Hola! ¿Hablo con el Apóstol Pablo? -Sí, soy yo. -¿Cómo estás Apóstol Pablo?, tengo un problema y necesito tu ayuda. -¡Dime! -Estoy decepcionado por muchas cosas en la iglesia a la que pertenezco, y ando buscando una mejor ¡Me gustaría tener información sobre algunas iglesias! -Y dime, ¿Cómo puedo ayudarte?… -Estoy pensando asistir a la iglesia de Corinto, ¿qué tal ahí? -Mira, en la iglesia de CORINTO hay grupos (1 Cor 1:12), también hay celos, contiendas y disensiones (1 Cor 3:3), son inmorales, fornicarios (1 Cor 5:1) y cuando tienen peleas van hasta los tribunales (1 Cor 6:1). -¡Ah no, mejor ahí no voy!

Y ¿qué tal la iglesia de Éfeso? -Fue una iglesia fundada en la palabra (Hechos 19,20), pero últimamente hay muchas personas sin amor en la iglesia. (Apo 2:4). -¿Sin amor? Allá ni loco voy. Creo que mejor voy a ir a Tesalónica. -En Tesalónica hay algunos que caminan desordenadamente y no les gusta trabajar y se entrometen en lo ajeno. (2 Tes 3:11).

-Sabes, Apóstol Pablo, ya pensé ir a la iglesia en Jerusalén, ya que de ahí es nuestro Salvador, pero aún ahora ahí están llenos de murmuraciones y chismes (Hch 6:1) y muchos creyentes doble cara, hasta matrimonios que se ponen de acuerdo para engañar al pastor, (Hch 5). ¿Es cierto todo esto Apóstol Pablo? -Así mismo es. -Y ¿qué puedo hacer Pablo? -Es simple… La iglesia, desde el punto de vista humano, es imperfecta, pero Dios la está trabajando. ¿Has olvidado lo que le escribí a los efesios? “A fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha” (Ef 5:27). Pronto seremos la iglesia perfecta, la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos (Heb 12:23). Entonces, te doy un consejo muuuuy importante: No busques una iglesia perfecta, busca al Señor Jesús en una iglesia que enseñe la Palabra tal como está escrita en la Biblia.

-¡Muy bien Apóstol Pablo! No me cambiaré de iglesia por problemas de otros. Leeré más la Biblia, entiendo que mientras estemos aquí en la tierra no habrá una iglesia perfecta.

Desecharé lo malo y haré mi mejor esfuerzo por perseverar, viviendo una auténtica vida cristiana y esperando a Jesús en Su segunda venida. Muchas gracias por todo Apóstol Pablo, ¡me sirvió de mucho tus consejos y sugerencias!

-¡De nada! Recuerda esto mi amigo… “Si el diablo te quita de una iglesia por el error de un hermano, cuando vayas a otra iglesia hará lo mismo, hasta que llegues a no congregarte más y ahí te ganó la batalla, porque llenó de ofensas tu corazón”.

El próximo lunes continuará…

Sembrando amor, salvamos vidas

Sembrando amor, salvamos vidas

Hola… Cuando uno siembra amor, cosecha amor y, de igual manera, cuando sembramos odios y rencores la cosecha suele ser decepcionante. Como muestra un “botón”:

“Aquella mañana del domingo había amanecido fría y lluviosa, un poco parecida a nuestras mañanas limeñas. Terminada la misa de las 10.00 a.m., el monaguillo, ya en la sacristía, le preguntó al sacerdote: -¿Saldremos a repartir los volantes por las casas aledañas a la parroquia? Y le contestó: -Hoy hace mucho frío y está lloviendo. -Pero padre, le dijo el monaguillo, un niño de apenas 11 años, yo me abrigo bien y no le tengo miedo ni al frío ni al agua, debemos avanzar la tarea de repartirlos a los feligreses. -Está bien, le respondió el padre, quien cogiendo un grupo de volantes de una de las estanterías de la sacristía, se lo entregó al niño diciéndole: -Eres más valiente que yo, por eso recorrerás hoy algunas de las calles tú solo. El niño raudo y veloz salió del templo y comenzó a entregar, casa por casa, los volantes de la parroquia. Solo le quedaba uno y se dirigió a una casa solitaria que estaba en la otra acera. Tocó el timbre, golpeó la puerta, insistió con el timbre, insistió con la puerta y nada, pero el pequeño era persistente logrando que una señora saliera. -¿Qué deseas? le preguntó al niño y este le replicó: -Señora, de parte de la parroquia le entrego este volante. -Muy amable, le dijo ella y dándose media vuelta ingresó a su casa.

Pasó la semana y el domingo siguiente durante la misa, en el momento de la homilía, la señora levantó la mano y dijo: -Padre, si usted me lo permite quisiera contar algo que me sucedió esta semana. -Por supuesto señora, cuéntenos. -El domingo pasado, un día frío y lluvioso, tocó la puerta de mi casa un niño angelical, que veo le está ayudando en misa. Yo estaba subida en una silla con el afán de terminar con mi vida, porque hace unos meses murió mi esposo, estoy sola en este mundo y no tenía sentido vivir. Tanto insistieron en la puerta y cuando salí a ver quién era, me encontré con este niño, tan angelical, que me entregó un volante y me dijo: -Señora, Dios la ama”.

No existe ningún gesto de amor que no dé fruto de esperanza.

“Quien no vive para servir, no sirve para vivir”.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Contáctanos en facebook: Padre Pablo.

La hora santa

La hora santa

Hola… Por muchos años fue el religioso más conocido, mediático y querido de los Estados Unidos, se llamaba Fulton J. Sheen. Tenía programas en televisión, en radio y columnas en los principales periódicos. Fue uno de los Sacerdotes que inspiró a millones de personas, no solo en ese país, sino en el mundo entero.

En una entrevista en televisión le preguntaron al Obispo Sheen: -¿Quién ha sido la principal inspiración en su vida? Y contó lo que a continuación te voy a relatar:

“Cuando en los años 40 los comunistas se apoderaron de China, encarcelaron a un Sacerdote en su propia casa; este podía ver la iglesia desde una de sus ventanas. Un día, soldados comunistas entraron a la iglesia y profanaron el Sagrario, botando al suelo las hostias consagradas y llevándose los copones. El Sacerdote sabía exactamente que eran 32 las hostias que había. Cuando los soldados comunistas se retiraron del templo, no se percataron que una niña rezaba al fondo de la iglesia. Ella lo vio todo y en la noche pudo burlar a los soldados e ingresar a la iglesia para hacer una Hora Santa de oración ante las hostias consagradas y profanadas. En aquella época la comunión no se recibía en la mano, por lo que, después de orar durante una hora, la niña se arrodillaba y con su lengua tomaba del suelo la Sagrada Hostia. Así era cada noche, hacía una Hora Santa de rezos y con su lengüita comulgaba. Pudo hacerlo durante 32 días, pero el último día un ruido en la iglesia alertó al soldado de guardia, quien viendo a la niña corrió hacia ella y la golpeó con la culata de su rifle hasta matarla.

Este acto de martirio heroico fue presenciado por el Sacerdote que se encontraba retenido en la casa rectoral”.

Cuando el Obispo Sheen contó este relato, dijo que se inspiró a tal grado prometiéndole a Dios que todos los días de su vida haría frente al Sagrario una “Hora Santa”. La pequeña le enseñó al Obispo el verdadero valor y celo que se debe tener por la Eucaristía. Con la fe, uno puede sobreponerse a todo miedo y como verdadero amor a Jesús en la Eucaristía, uno puede trascender todo peligro. Como el sol es la fuente natural de toda energía, la Eucaristía es el Santísimo Sacramento, fuente sobrenatural de toda gracia y amor.

“Quien no vive para servir, no sirve para vivir”.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Contáctanos en facebook: Padre Pablo.

El control de la mente

El control de la mente

Hola… Hace algunos años me encontré un libro cuyo autor es el Sacerdote Jesuita, nacido en la India, llamado Anthony de Mello. Una de sus historia que relata me pareció fascinante porque mezcla magistralmente la cultura hindú, sus tradiciones, su filosofía de vida con la cultura occidental en la que, como jesuita, Anthony de Mello aprendió en Roma. Murió hace años, pero nos ha legado una bibliografía extensa y muy rica. Transcribo una de sus historias:

“Una mujer, antes de morir, le dijo a su esposo: -Si a mi muerte vuelves a casarte, volveré y te amargaré la existencia. Murió la mujer y conoció a otra persona después de varios meses con la que entabló una bonita amistad. Hasta ese momento todo fue normal, pero pasado algún tiempo y ambos, por la edad que tenían, proyectaron vivir juntos y decidieron que fuera en la casa del viudo. Dos o tres días pasaron de esta nueva convivencia, cuando en una de las noches ingresó a la casa el espíritu de la difunta, quien le reprochaba amargamente su infidelidad. El buen hombre pensó que eso sucedería una vez y que nunca más se repetiría; sin embargo, para su sorpresa sucedió la noche, la semana y el mes siguientes, hasta que dijo: -No aguanto más, iré donde mi maestro, le contaré mi problema y él decidirá qué camino debo seguir.

Llegado donde el maestro le contó su tragedia diciéndole: -Maestro, ella sabe perfectamente todo de mi vida: lo que hago, lo que pienso e incluso hasta lo que siento. El maestro lo escuchó con mucha atención y le preguntó: -¿Está seguro que es el espíritu de su mujer? -No me cabe la menor duda, le respondió. -Pues muy bien, hágame un favor: Tome esta bolsa llena de granos de soja y nadie puede saber lo que hay dentro, guárdela bien y durante la noche, cuando aparezca el espíritu de su mujer, le pregunta ¿cuántos granos de soja hay en la bolsa? Llegada la noche, el viudo recibió la visita del espíritu de su mujer y este le preguntó: -¿Cuántos granos de soja hay en la bolsa? A lo que este espíritu salió huyendo y nunca más volvió. Yendo donde el maestro, este le dijo sonriendo al viudo: -¿No te parece extraño que tu famoso espíritu supiera lo que tú únicamente sabías?”

Por breves instantes, agradeciendo a Anthony de Mello su historia, te propongo: CONTROLA MEJOR TU MENTE. No dejes que tu mente te lleve a lo irreal, a lo que no existe, porque te hace daño.

“Quien no vive para servir, no sirve para vivir”.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Contáctanos en facebook: Padre Pablo.

El Amor es gravedad

El Amor es gravedad

Hola… Lieserl fue la hija de Albert Einstein que, a finales de los 80, regaló a la Universidad Hebrea una carta que le escribió su papá; dice así:

“Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora posiblemente chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo. Aún así te pido que la guardes y cuando lo creas conveniente se la expongas a la sociedad. Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo. Esta fuerza universal es el AMOR.

Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas. El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El Amor es Dios y Dios es Amor, pues esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la VIDA. Esta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.

Para dar visibilidad al amor, si aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites. Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, urge que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta”.

Ama a quien te ama, valora a esa persona que está junto a ti, incluso en los momentos que ni tú mismo te soportas; ellos estarán en las circunstancias difíciles y no permitas que la costumbre de tenerlo, te arrebate ese alguien especial que la vida te ha dado.

Ayer fue el “Día del Padre” y estoy seguro que Lieserl se sentiría muy orgullosa de tener un padre tan famoso e importante para la humanidad, pero se sentiría más realizada por el amor que recibió de él. A todos los papás: Que hayan tenido un FELIZ DÍA.

“Quien no vive para servir, no sirve para vivir”.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Contáctanos en facebook: Padre Pablo.

Nacemos para ser felices, no para ser perfectos

Nacemos para ser felices, no para ser perfectos

Hola… Con barba cuidada y con ropa muy limpia, ayer, un domingo tan especial como lo es la “Fiesta del Corpus Christi”, vino mi amigo el “Filósofo de La Encalada”. -Tengo que celebrar la misa, le dije. -No te preocupes Pablo, quiero estar contigo en la Fiesta del Corpus, aquí en la capilla del colegio San Agustín; ¿puedo?, me preguntó. -Por supuesto, le contesté, serás tú solo quien participe porque aún no podemos oficiar la misa para los fieles. -Sí, me dijo, lo entiendo y lo respeto, pero tú sabes que soy etéreo.

El Corpus es la presencia real de Cristo en la Eucaristía, nos lleva a la noche del Jueves Santo, a la Última Cena, a aquel momento sagrado y eterno cuando Jesús tomó el pan, luego el vino y dijo estas palabras: “Esto es mi Cuerpo, esta es mi Sangre; y cada vez que hagan esto, háganlo como memorial mío”; al término el sacerdote dice: “Este es el Sacramento de nuestra fe”; y todos contestamos: “Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección; ¡ven, Señor Jesús!

En la historia de la iglesia los seres humanos no hemos sido exentos de dudas a nuestra fe y se han dado casos de sacerdotes que consagrando dudaban que allí, en ese Pan y en ese Vino, estuviera Cristo. Por eso para reafirmar la fe, a lo largo de la historia se han dado los Milagros Eucarísticos; entre ellos el primero que recordamos es: Lanciano (ciudad al sur de Italia), Orvieto (a unos 70 kilómetros de Roma) y Cascia (al norte de Italia). Con estos Milagros Eucarísticos la iglesia se fortalece y, de manera muy especial, en el Milagro Eucarístico de Orvieto, donde el Papa Urbano IV, ante las dudas del sacerdote Pedro de Praga, se acercó a esta ciudad pudiendo observar el Milagro Eucarístico y proclamando la Fiesta que ayer celebramos: El “Corpus Christi”, vale decir, la presencia real de Cristo en el Pan y en el Vino.

Terminando de celebrar la Santa Misa mi amigo, el “Filósofo de La Encalada”, me dijo: -Transcribe lo siguiente: “Nacemos para ser felices, no para ser perfectos. El amanecer es la parte más bonita del día porque es cuando Dios te dice: Levántate, te regalo otra oportunidad de vivir y comenzar nuevamente de mi mano. Los días buenos te dan felicidad, los días malos te dan experiencia, los intentos te mantienen fuerte, las pruebas te mantienen más humano, las caídas te mantienen humilde; solo Dios te mantiene de pie”.

“Quien no vive para servir, no sirve para vivir”.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Contáctanos en facebook: Padre Pablo.

El reflejo de lo que queremos ser

El reflejo de lo que queremos ser

Hola… Conversando con un gran hombre a quien admiro mucho por su sabiduría, sobre todo por sus acertados comentarios de la vida, me dijo: ‹-Los jóvenes de hoy, como de todas las épocas, tienen una rebeldía natural para cambiar el mundo; sin embargo, a veces, me dijo, queremos cambiar el mundo cuando en realidad lo primero que hay que hacer es limpiar nuestra habitación. Si quieres poner orden en toda tu vida, debes comenzar con algo pequeño, como lo es tu cuarto, y de allí en adelante ir en escala hasta llegar a ser “un salvador de la humanidad y del planeta tierra”.

Mi amigo me decía: -El hogar es nuestro templo, debemos mantenerlo realmente impecable, es como nosotros queremos ser; por eso defiendo la teoría de que, según como lo tengamos y en especial nuestro cuarto o habitación, esto será el reflejo de nuestra vida.

Me quedé, como siempre que hablo con él, muy pensativo, porque al igual que muchos pensamos que los grandes secretos de la vida se encuentran encerrados en cofres con siete llaves, te das cuenta que estos son a veces realidades tan simples a las cuales no les damos mayor importancia. Por ello, una persona cuya habitación es un desastre, suele ser indecisa y no se atreve al cambio.

Estando en mi casa y después de culminar la conversación telefónica con mi amigo, meditaba cómo hace muchos años alguien me dijo: -Pablo, cuando voy a una casa, cinco minutos después de haber llegado, sé perfectamente cómo está cuidada sin moverme del recibidor. -Y ¿cómo lo sabes? le pregunté. -Pues muy fácil me dijo, pido permiso para ir al baño de visitas y cuando salgo de él, en un porcentaje casi del noventa por ciento, puedo afirmar que según el orden que tenga este, así estará toda la casa›.

Me he quedado con estos dos conceptos: Si quieres cambiar el mundo, primero ordena tu cuarto. Si quieres saber cómo está una casa, ingresa al baño de visitas. Por supuesto que estas dos afirmaciones no son teoría para que las sigas, pero puede ser un buen punto de partida, en este mes de junio, para que hagas una reflexión.

Desde la semana pasada me siento muy ilusionado por la acogida que tiene la Santa Misa que transmito a través del Facebook que te indico más abajo, a las seis de la tarde, pensando en los hogares que pueden vivir el misterio eucarístico.

“Quien no vive para servir, no sirve para vivir”.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Contáctanos en facebook: Padre Pablo.

La mente entiende el dolor, el corazón lo vive

La mente entiende el dolor, el corazón lo vive

Hola… Al igual que la semana pasada nuestro buen amigo, el “Filósofo de La Encalada”, sin romper la cuarentena y con todas las precauciones del caso, volvió a acercarse a mi oficina. -Pablo, me dijo, tenemos que llegar al corazón de las personas que están sufriendo. Hay mucho dolor y sobre todo hay muertes que se viven dos veces; una, el dolor de la muerte de quien nos ha dejado y la otra, tal o más dolorosa, que es el pensar cómo salió tu papá o tu mamá o tu hijo de la casa, llevado en una ambulancia sin poder acompañarle y a los dos días recibes una llamada telefónica en la que te indican que ha muerto.

Es por ello, me dijo el “Filósofo de La Encalada”, que nos acerquemos al dolor de aquellos que, al leer estas líneas, puedan estar cruzando este tenebroso río de la separación de un ser querido que, en estos meses de pandemia, haya partido a la eternidad. Me recordó, también, que las palabras pueden llegar a la mente, pero solo el afecto puede llegar al corazón; la mente entiende el dolor, el corazón lo vive. Por eso, la intención de mi amigo no es razonar la muerte de tu ser querido, sino que con mucha ternura curar la herida de tu dolor y juntos, en la medida que nos lo permitas, caminar hacia la única realidad que calmará nuestro dolor: la esperanza en la resurrección y el encuentro final con aquellos que hoy lloramos y en el cielo nos están esperando.

“No te mueras con tus muertos”, la muerte le pertenece a cada persona. Es verdad, como decía mi amigo, que es posible que la mente lo entienda, pero más verdad es saber que el corazón no lo acepta.

Cuando se retiró el “Filósofo de La Encalada”, me quedé pensando en esta frase: “No te mueras con tus muertos”; si Dios te permite seguir viviendo es para honrar con tu vida los maravillosos recuerdos que, de esa persona, llevas en tu corazón. Ellos cruzaron el río, tú y yo nos hemos quedado en esta orilla; por más que alarguemos nuestras manos, no lograremos abrazarlos. Recuerdo la letra de una canción que un cantante dedicaba a su padre muerto: -“Papá, llevo tu sangre en mis venas y sin embargo no te puedo abrazar”. Es verdad, pero aquello que los brazos no pueden hacer, el corazón y la fe sí. Ellos nos están esperando.

“Quien no vive para servir, no sirve para vivir”.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Contáctanos en facebook: Padre Pablo.

Tres verdades de vida

Tres verdades de vida

Hola… Tiempo atrás te conversaba sobre un amigo, que ya lo es de todos nosotros, el “Filósofo de La Encalada”. Siendo él un hombre invisible, puede transportarse de un sitio a otro y aparecer y desaparecer, diría yo casi como los fantasmas.

En esta semana y después de varios meses, entrando a mi oficina, lo encontré en uno de los sillones leyendo un libro. -¡Qué alegría verte!, le digo, ¿cómo estás?, porque te veo muy bien. -Sí, me contestó; es cierto que el mundo está viviendo una etapa diferente que nadie ha conocido, a no ser aquellos que vivieron la tristemente famosa “gripe española”, pero eso fue en el año 1918, por lo que a partir de esa fecha hasta el presente se han vivido pandemias muy localizadas, pero esta, en concreto, atañe a todo el mundo.

Me dijo algo que me dejó pensando: -Este tiempo de silencio, de soledad y de temores, es un tiempo propicio para la reflexión y en este ambiente reflexivo podemos entrar a meditar en estas “tres verdades de vida”: -Primera: “No te preocupes por las personas de tu pasado, hay una razón por la que no llegaron a tu presente”. -Segunda: “Una persona cambia por dos razones, porque sufrió demasiado o porque aprendió lo suficiente”. -Tercera: “No dependas de nadie en tu vida, solo de Dios, porque hasta tu sombra te abandona cuando estás en la oscuridad”.

Cuando mi amigo, el “Filósofo de La Encalada”, se despidió queriendo darme un abrazo, le dije: -Sabes que esto no está permitido y se nos pide un distanciamiento con las personas para cuidar la salud, la nuestra y la de los demás. Mi amigo, mirándome, contestó: -Pablo, ¿no te has dado cuenta que soy un espíritu? y, por lo tanto, no contagio. Sin embargo, pensé: -No todos los contagios son malos porque si uno se deja contagiar de sabiduría y la vida la tiene, es un contagio de sanidad, porque muchos de nuestros problemas vienen de no haber reflexionado sobre verdades eternas que nos puedan llevar a una vida en plenitud.

Dejándote con estas “tres verdades de vida”, hoy reflexionaría sobre la tercera: “No dependas de nadie en tu vida, solo de Dios, porque hasta tu sombra te abandona cuando estás en la oscuridad”.

“Nunca dejes a Dios fuera de tus proyectos, Él es la clave del éxito”.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Contáctanos en facebook: Padre Pablo.

La luz en los tiempos difíciles

La luz en los tiempos difíciles

Hola… Delante de mí tengo una foto, en ella hay una rama de un rosal la cual tiene no menos de seis espinas grandotototas y entre cada una hay dos brotes de futuras rosas. En esta foto, muy significativa, alguien escribió esta frase: “Mira de frente a ese asunto difícil y pregúntale: ¿Qué me quieres enseñar?”

Sentado en mi oficina y observando los patios vacíos de mi colegio, esta silenciosa foto significó, para mí, un grito de esperanza. No es fácil asumir el reto del sacrificio y de la sinrazón en la vida y pienso, como muchos pensamos en estos momentos, por qué la vida se ha convertido, más aún en este tiempo de pandemia, en una experiencia de dolor, de inseguridad, de sacrificio… En las últimas semanas han sido numerosas las espinas, punzantes y sangrantes, que nos hemos encontrado; sin embargo, veo brotes de esperanza y me pregunto, le pregunto a la vida, pero sobre todo le pregunto a Dios: -“Señor, ¿qué me quieres enseñar?”. Y cuando estos brotes se conviertan en rosas, serán de variados colores y de un perfume sinigual; no se olvidarán las espinas, pero será el color y el perfume que, en realidad, nos darán la respuesta a lo que significa cómo en la vida, cuando uno es capaz de ver más allá de su presente, puede gustar y saborear la auténtica felicidad.

Llegará un día, y será muy pronto, que miraremos al cielo y le diremos al Señor: -Gracias Señor, porque con tu fortaleza hemos salido hacia adelante, más seguros de nosotros mismos; me atrevería a decirte: -Seremos más humanos y más divinos.

En la cadena de la vida todos los eslabones tienen razón de ser y no es cuestión de que nos guste o no nos guste; el eslabón lo estamos labrando, lo importante es que le demos sentido porque cada uno de ellos, como en una cadena, nos une fuertemente al ayer y nos proyecta con esperanza hacia el mañana.

Vuelvo a mirar los patios y las aulas vacías y ya siento, como en alguna vez de niño cuando escuchaba el trinar de los pájaros, mi madre me decía: -Hijo, ya llegó la primavera y en ella todo florece, porque crudo es el invierno, pero llena de vida es la primavera y eso está pronto a llegar.

En este mes de mayo nuestra Madre, la Virgen, que supo de dolores y sacrificios, nos dé la fortaleza de su Hijo para que podamos construir, en estos tiempos, fuertes columnas para el futuro.

“Nunca dejes a Dios fuera de tus proyectos, Él es la clave del éxito”.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Contáctanos en facebook: Padre Pablo.