Hola… Hace algunos años me encontré un libro cuyo autor es el Sacerdote Jesuita, nacido en la India, llamado Anthony de Mello. Una de sus historia que relata me pareció fascinante porque mezcla magistralmente la cultura hindú, sus tradiciones, su filosofía de vida con la cultura occidental en la que, como jesuita, Anthony de Mello aprendió en Roma. Murió hace años, pero nos ha legado una bibliografía extensa y muy rica. Transcribo una de sus historias:

“Una mujer, antes de morir, le dijo a su esposo: -Si a mi muerte vuelves a casarte, volveré y te amargaré la existencia. Murió la mujer y conoció a otra persona después de varios meses con la que entabló una bonita amistad. Hasta ese momento todo fue normal, pero pasado algún tiempo y ambos, por la edad que tenían, proyectaron vivir juntos y decidieron que fuera en la casa del viudo. Dos o tres días pasaron de esta nueva convivencia, cuando en una de las noches ingresó a la casa el espíritu de la difunta, quien le reprochaba amargamente su infidelidad. El buen hombre pensó que eso sucedería una vez y que nunca más se repetiría; sin embargo, para su sorpresa sucedió la noche, la semana y el mes siguientes, hasta que dijo: -No aguanto más, iré donde mi maestro, le contaré mi problema y él decidirá qué camino debo seguir.

Llegado donde el maestro le contó su tragedia diciéndole: -Maestro, ella sabe perfectamente todo de mi vida: lo que hago, lo que pienso e incluso hasta lo que siento. El maestro lo escuchó con mucha atención y le preguntó: -¿Está seguro que es el espíritu de su mujer? -No me cabe la menor duda, le respondió. -Pues muy bien, hágame un favor: Tome esta bolsa llena de granos de soja y nadie puede saber lo que hay dentro, guárdela bien y durante la noche, cuando aparezca el espíritu de su mujer, le pregunta ¿cuántos granos de soja hay en la bolsa? Llegada la noche, el viudo recibió la visita del espíritu de su mujer y este le preguntó: -¿Cuántos granos de soja hay en la bolsa? A lo que este espíritu salió huyendo y nunca más volvió. Yendo donde el maestro, este le dijo sonriendo al viudo: -¿No te parece extraño que tu famoso espíritu supiera lo que tú únicamente sabías?”

Por breves instantes, agradeciendo a Anthony de Mello su historia, te propongo: CONTROLA MEJOR TU MENTE. No dejes que tu mente te lleve a lo irreal, a lo que no existe, porque te hace daño.

“Quien no vive para servir, no sirve para vivir”.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

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