Una comunidad en busca de la Verdad

Somos una Comunidad en busca de la Verdad cuyo fin es Formar líderes cristianos. Nos preocupamos por la formación integral de los alumnos y alumnas, tanto a nivel académico y deportivo, como espiritual y emocional.

Fr. Elías Enrique Neira Arellano, O.S.A.

Director General, Colegio San Agustín

NUESTRA COMUNIDAD

Bienvenidos al Colegio San Agustín. Nuestra escuela busca ofrecer lo propio de un colegio religioso y lo propio de un colegio internacional. Ser una escuela católica implica brindar una formación integral y en valores cristianos, ofrecer diversas oportunidades de un encuentro vivencial con Dios y desarrollar el liderazgo cristiano participando en actividades de responsabilidad social. Integramos a las familias en la vida escolar de sus hijos y les ofrecemos formación humana y espiritual. Impartimos actividades extracurriculares de índole pastoral, artístico y deportivo. Ser un colegio internacional implica brindar una educación con estándares de calidad internacionales. Para ello, contamos con el Programa del Diploma de Bachillerato Internacional, ofrecemos una educación bilingüe con certificaciones de Cambridge y enseñanza del portugués como tercer idioma, una metodología moderna basada en la investigación por proyectos donde los estudiantes son los protagonistas de sus aprendizajes, certificaciones de Microsoft, viajes de intercambio al extranjero, etc. La combinación de estos dos elementos fundamenta nuestra identidad y lo que nos distingue de los demás colegios y propuestas educativas en el país.

Nuestra misión es formar líderes cristianos. Nos preocupamos por la formación integral de los estudiantes, tanto a nivel académico y emocional, como espiritual y deportivo. Buscamos formar a las personas en un clima de libertad y respeto a su personalidad, fomentando el liderazgo, el trabajo en equipo y la formación en valores cristianos. Nuestro lema: “Caritas, Unitas et Veritas” expresa el amor a los demás, la unidad de la comunidad y la búsqueda de la Verdad, como valores fundamentales de todos los colegios agustinos del mundo.

Somos una Comunidad en busca de la Verdad, conformada por ciudadanos del mundo que dominan otras lenguas y la tecnología para transformar la sociedad desde los valores cristianos, líderes que saben trabajar en equipo, buscadores de la Verdad que con espíritu crítico cuestionan y resuelven problemas con asertividad, personas equilibradas en sus emociones que son capaces de convivir en armonía y ser felices.

Somos un Colegio orgulloso de su pasado, pero con la mirada en el futuro. Con 113 años de historia y tradición, que pertenece a la Orden de San Agustín, fundada en el año 1244 en Italia y con presencia en el Perú desde 1548. Gracias a ello, pertenecemos a una red de Instituciones Educativas Agustinas que cuenta con más de 6 Universidades, 13 Institutos Superiores y 113 Colegios en todo el mundo. Esto nos da la oportunidad de ofrecerles una educación desde un enfoque global que cumple con estándares de calidad internacionales.

Bienvenidos a nuestra comunidad y que a través de este medio puedan conocer más de nosotros.

Fr. Elías Enrique Neira Arellano, O.S.A.
Director General

VISIÓN

La visión del centro educativo es el ideal que soñamos en nuestra mente y nuestro corazón. Es lo que queremos que nuestra institución sea y que nos esforzaremos por lograr. Esta visión consiste en:

UNA COMUNIDAD EN BUSCA DE LA VERDAD

 “Ser una comunidad educativa cristiana y agustina en busca de la Verdad, que brinde una educación de calidad internacional y una formación integral a los alumnos y alumnas, involucrando a las familias en un clima de libertad y respeto a la persona, fraternidad y solidaridad con la sociedad”

MISIÓN

La misión del centro educativo es la idea motora que explicita el fin que se pretende y la razón de ser de la institución, es decir, el modelo de persona que pretendemos formar. Nuestra misión es:

FORMAR LÍDERES CRISTIANOS

“Formar líderes cristianos capaces de conformar familias unidas en el amor, desarrollarse profesionalmente en la sociedad del conocimiento, y transformar el mundo participando en la misión evangelizadora de la Iglesia al estilo de San Agustín”

PERFIL DEL ESTUDIANTE

Líderes Cristianos
  • Visionan el mundo siendo coherentes con los valores cristianos.
  • Influyen positivamente en la comunidad con humildad, buscando el bien común más que el propio.
  • Realizan acciones innovadoras y audaces para transformar el mundo y hacerlo mejor.
Interiorizadores Reflexivos
  • Conocen y evalúan sus cualidades, fortalezas y debilidades.
  • Aceptan con humildad su historia personal.
  • Trascienden y superan sus limitaciones con esfuerzo y ayuda de la gracia.
Amigos en Comunidad
  • Saben cultivar amistades duraderas basadas en la lealtad y sinceridad.
  • Cooperan y comparten con los demás, sintiéndose identificados y corresponsables de su comunidad.
  • Tratan a los demás con respeto e igualdad.
Solidarios con la Sociedad
  • Comprenden y se sensibilizan ante las necesidades y sentimientos de los demás.
  • Se comprometen a compartir y servir a los demás realizándolo en comunidad.
Buscadores de la Verdad
  • Exploran descubriendo ideas y cuestiones de importancia local y global, comprendiendo sus causas así como las consecuencias desde distintas áreas del saber.
  • Juzgan las diversas teorías sobre la realidad y proponen soluciones a los problemas actuales.
  • Buscan un sentido existencial de la vida, induciendo las verdades últimas sobre Dios, el hombre y el mundo, elaborando su propia síntesis.
Investigadores Inquietos
  • Desarrollan su inquietud y curiosidad por conocer la realidad, planteando posibles explicaciones.
  • Indagan, experimentan y comprueban distintos conocimientos prácticos con probidad y rigor académico.
  • Proponen soluciones creativas y aplicaciones innovadoras.
Ordenado en sus Amores
  • Comprenden y se aceptan a sí mismos y a los demás en todas sus dimensiones.
  • Expresan sus emociones natural y adecuadamente.
  • Tienen la madurez afectiva de acuerdo con su edad y condición.
  • Establecen una jerarquía de valores cristianos y se comprometen con ellos.
Comunicadores asertivos
  • Escuchan con empatía a las personas, comprendiendo y respetando sus opiniones y sentimientos con tolerancia.
  • Expresan ideas y emociones con confianza, asertividad y creatividad en diversas lenguas, lenguajes y medios de comunicación de manera ética.
Libres y Responsables
  • Actúan con autonomía e independencia al tomar decisiones, buscando el bien personal y común.
  • Aceptan y cumplen compromisos y se esfuerzan por lograr las metas trazadas.
  • Asumen la responsabilidad de sus actos.
Deportistas Tenaces
  • Realizan actividades físicas y/o practican deporte con constancia.
  • Cuidan su salud teniendo una dieta y rutina saludables.
  • Se esfuerzan por alcanzar logros deportivos y superar sus expectativas.

Nuestra Historia

Historia del Colegio

El Colegio San Agustín fue fundado por los agustinos en el local que estuvo ubicado en el Convento San Agustín, Jirón Ica, en el centro histórico de Lima. Las clases se iniciaron el 15 de marzo de 1903 bajo la Dirección General de Fr. Ignacio Monasterio. En aquella época todos los maestros eran religiosos agustinos.

Hasta el año 1920 funcionó un internado, con capacidad para alrededor de ochenta (80) alumnos. Desde sus inicios gozó de mucho prestigio, estudiando en él muchos hijos de las familias de la clase alta limeña.

En 1955 el colegio se trasladó al local de San Isidro. Poco a poco se fueron construyendo los distintos pabellones de aulas. Durante toda esta época el Colegio se caracterizó por su alto nivel académico y deportivo. El 21 de diciembre de 1958 tenía lugar la solemne bendición e inauguración de la Capilla del colegio.

También se inauguró el pabellón, llamado Sección Infantil, actualmente ocupado por 3º y 4º grados de primaria. En 1959 se inauguró la Biblioteca Escolar. En 1969 se inauguró el gran Coliseo, para acoger a unos 2000 espectadores. En 1978, al celebrar sus Bodas de Diamante, fue inscrito en el Registro de Honor del Ministerio de Educación. En 1985 se comenzó a recibir alumnos para Educación Inicial en el local de Monterrico.

En 1993, se inició la educación coeducativa (hasta 1992 sólo era de varones) que en forma progresiva, desde Inicial, fue incrementándose año a año hasta Quinto Grado de Secundaria. Siendo la Promoción 2004 la Primera Promoción Coeducativa.

La ampliación de pabellones continuó y en el año 2000 se comenzó la construcción de un Auditorio que fue inaugurado el 30 de junio del año 2001. En el 2003 construyen el pabellón Centenario conmemorando los 100 años de fundación.

Entre los exalumnos más distinguidos que han estudiado en el Colegio San Agustín, encontramos a Javier Pérez de Cuéllar Guerra, Ex-Secretario General de las Naciones Unidas y Primer Ministro, Augusto Salazar Bondy, educador y filósofo peruano, César Miró-Quesada Bahamonde, escritor y compositor, Fernando Miró-Quesada Bahamonde, militar y ex-ministro, Renzo Reggiardo Barreto, ex-congresista, Natale Amprimo Plá, ex-congresista, Andrés Reggiardo Sayán, ex-congresista, Alberto Tejada Noriega, médico, árbitro y ex- alcalde de San Borja, Fernando Carbone Campoverde, médico y ex-ministro de salud, Jaime Cuadra, músico, Gonzalo Ortiz de Zevallos Roedel, primer fiscal de la nación, entre otros.

La Orden de San Agustín

La Orden de San Agustín es una de las Órdenes mendicantes fundada en 1244 por el Papa Inocencio III, a partir de distintos monasterios del norte de Italia, bajo la regla de San Agustín y poniendo como patrono al mismo santo. En 1256 bajo la guía del Papa Alejandro IV se dio la gran unión por la cual se unió a la orden diversos grupos eremíticos y que significó un gran respaldo de la Santa Sede a la nueva orden mendicante.

Su espiritualidad se sintetiza en la Interioridad, la Comunidad y el Apostolado al servicio de la Iglesia. Sus miembros se han reunido para vivir con “una sola alma y un solo corazón orientados hacia Dios” (Reg. 1,1).

A los pocos años, la Orden se extendió por toda Europa, dedicándose a la cura pastoral a través de parroquias, la educación a través de escuelas y universidades, las misiones y la investigación, y el estudio a través de distintas publicaciones, según las necesidades de la Iglesia. Luego dos grandes crisis afectan a la orden: la primera por la peste negra por la cual murieron muchos frailes en toda Europa, y la segunda por la reforma de Martín Lutero. Luego de esta segunda crisis la orden se repone e inicia, junto con los franciscanos, dominicos y mercedarios, la evangelización de América, Filipinas y la India poco antes del Concilio de Trento.

En el transcurso de la historia, la Orden ha dado muchos santos a la Iglesia, entre los cuales sobresalen: San Nicolás de Tolentino, Santa Rita de Casia, San Juan de Sahagún, San Alonso de Orozco, Santa Clara de Montefalco, Santo Tomás de Villanueva, Santa Magdalena de Nagasaki, San Ezequiel Moreno, Beata Teresa Fasce, Beato Elías del Socorro Nieves, Beato Esteban Bellesini, los mártires del Japón y del Escorial, etc. También en la Orden ha habido intelectuales prominentes como Fray Luis de León en las letras y Fray Gregor Mendel, padre de la genética, en las ciencias.

El primer agustino que llega al Perú es el P. Agustín de la Santísima Trinidad en 1548. Ya, el 1º de junio de 1551, desembarca la primera comunidad con doce religiosos. Unos años más tarde Fr. Luis López de Solís fundó el Convento San Agustín de Lima, casa madre de la Provincia Nuestra Señora de Gracia del Perú, de donde partieron los misioneros para casi toda Sudamérica. En el transcurso de estos siglos, la provincia peruana tuvo la gloria de tener al primer mártir del Perú, Fr. Diego Ortiz, el gran historiador Antonio de la Calancha, la Universidad San Ildefonso, las primeras misiones en la selva baja, los santuarios marianos de la Virgen de la Candelaria en Puno, la Virgen de la Puerta y la Virgen de Guadalupe en la costa norte del Perú, entre otros.

En la actualidad, los agustinos tienen los siguientes colegios en Perú: San Agustín de Lima (1903), Santa Rosa de Chosica (1911), San Agustín de Iquitos (1935), Nuestra Señora de Loreto de Nauta (1959), El Señor de los Milagros de Pacasmayo (1960), San Agustín de Chiclayo (1966), El Seminario San Agustín de Lima (1996) y Nuestra Señora del Consuelo (1999).

Visita www.osanet.org para conocer más sobre la Orden de San Agustín en el mundo.

Vida de San Agustín

I. – Primeros años

13 de noviembre del año 354. Aurelio Agustín nace en Tagaste. Este pequeño pueblo está situado al Norte de África y hoy se le conoce por Souk-Ahras. Patricio, su padre, desea que comience a estudiar cuanto antes. A su sufrida madre, Mónica, sin embargo, le interesa que conozca la fe cristiana.

II.- Agustín Estudiante

Hasta los once años Agustín permanece en Tagaste y asiste a la escuela del pueblo. El escaso interés que demuestra por ir a la escuela y el temor al castigo se entrelazan con su forma de ser alegre. En estos años todos le consideran un niño revoltoso y travieso. -”No voy a ser menos que mis amigos”- piensa Agustín. Su padre emplea su dinero de pequeño propietario para que se traslade a Madaura, ciudad situada a unos 28 klms. y complete allí sus estudios. En esta ciudad el estudio le resulta un poco más tolerable. Eso sí, aborrece el griego, pero lee a escritores latinos como Cicerón. Sus problemas comienzan a los 15 años. Ha terminado la segunda etapa de estudios en Madaura y regresa a Tagaste. Patricio y Mónica desean que siga estudiando y con sus ahorros y la ayuda de un amigo rico del pueblo le envían a Cartago a terminar su preparación. Algo más alejado de sus padres -196 klms.- Agustín comienza a vivir y disfrutar. Sus preocupaciones son el teatro, los baños y el sexo. Al cumplir los 17 años ya comparte su vida con una chica de su edad. Fruto de estas relaciones será su hijo Adeodato. No obstante, él espera colocarse pronto como profesor para estabilizar estas relaciones. Pero este mismo año, 371, muere su padre. Ante este acontecimiento el muchacho apasionado comienza a ser consciente del gran sacrificio que han realizado sus padres para que él se construya un futuro. Muchos empiezan a considerarle “un joven prodigio”. Lo cierto es que su manera de ser y sus lecturas le van configurando como una persona inteligente e inquieta. También entra a formar parte de una secta: Los Maniqueos.

III.- Agustín Profesor

Agustín regresa a su pueblo como profesor de Gramática a los 19 años. Es un buen profesor y también un excelente Maniqueo. Tagaste le queda pequeño y cuando muere un amigo suyo se marcha de nuevo a Cartago a enseñar Retórica, ya que no puede soportar la pena de su ausencia. Le acompañan algunos de sus alumnos de Tagaste. En estos años sigue leyendo mucho. También escribe poesía y en varios certámenes consigue algunos premios. Aunque sólo tiene 26 años, publica su primer libro. El año 383 Agustín decide ir a Roma. Busca alumnos más formales y también desea ganar más dinero. Pero, sobre todo, su aspiración es triunfar en la Capital del Imperio. Allí consigue abrir una escuela. Pero al año siguiente marcha a Milán. Ha ganado por oposición y con alguna influencia de los Maniqueos, la cátedra de Retórica de esta ciudad. Mónica, su madre, va con él. Desea que su hijo se convierta al cristianismo.

IV.- Agustín Amigo

En Milán el “profesor africano” comienza a visitar asiduamente la Catedral atraído por la fama del Obispo Ambrosio que es un gran orador. Pero las palabras de Ambrosio, día tras día, van resquebrajando su inquietud constante en busca de la verdad. Por éste y otros factores se encuentra en esta disposición cuando se entrevista con Simpliciano, Ponticiano y otros cristianos que han dejado todo por seguir a Dios. Y será una meditación constante, la paz de un jardín y unas palabras de la Biblia (“No en comilonas ni en borracheras… sino revestíos de Nuestro Señor Jesucristo” Rom 13, 13) quienes le den otro empujón, y éste ya definitivo para convertirse en un hombre nuevo. “Brilló en mí como una luz de serenidad”, escribirá en sus Confesiones. Tiene 32 años. Su ideal va a ser, a partir de ahora, conocer a Dios para amarle. Continúa dando clases, pero ya ha decidido abandonar la enseñanza. Y así lo hará al finalizar el curso. Inmediatamente se retira con sus amigos a una finca que les han dejado en Casiciaco. Y en este lugar de descanso reflexiona, escribe y comparte con sus amigos la preparación para el bautismo. Todos conviven como si fueran una sola persona que está orientando sus pasos hacia Dios. Al llegar la Pascua de este mismo año, 387, Agustín recibe el bautismo de manos de Ambrosio.

V.- Agustín Monje

Muy pronto Agustín siente deseos de volver a su patria. Embarca. Pero incluso la espera en el puerto de Ostia, cerca de Roma, se le hace insufrible. Además, su madre -la mujer de su conversión- muere allí. Ahogado por el dolor se dirige a Roma y se dedica a visitar monasterios de monjes, ya que él mismo tiene decidido fundar alguno. Por fin llega a Tagaste. Lo primero que hace es repartir su herencia entre los necesitados y funda un monasterio donde va a convivir con los amigos que le han acompañado. Ahora su único plan de vida es la oración y la convivencia con los monjes. Sin embargo, pronto pasará a ser el consejero de todo el pueblo. Recibirá cartas de Italia, España, África,… Todos desean recibir su consejo. Este mismo año, 388, sufre la muerte de su hijo que vivía con él.

VI.- Agustín Obispo

Pasan tres años. Agustín realiza un viaje a Hipona con intención de visitar a un amigo y traerlo a su monasterio. Pero es él quien se queda allí ante la petición de Valerio -el obispo- y la gente del pueblo. Desde este momento su actividad cambia. Comienza a predicar y administrar sacramentos. Incluso dedica un tiempo a la preparación y adaptación de sus conocimientos a estas nuevas tareas. Pero necesita monjes amigos junto a sí y decide fundar otro monasterio en un jardín que le deja el obispo. Valerio le consagra obispo auxiliar por temor a que se lo lleven a otro lugar y Agustín comienza a llamarse “de Hipona”. Un año después será obispo de la ciudad a los 42 años.

VII.- Agustín Fundador

Ahora tiene que desempeñar todo tipo de trabajos: juez, limosnero, consejero,… Pero su actividad como fundador de nuevas comunidades no decrece. Ve con alegría cómo a sus mejores monjes, Alipio, Evodio, Posidio y Bonifacio se llevan obispos a otras ciudades africanas. Viaja, lee, escribe. Hacia el año 398 aparecen “Las Confesiones”, dos años después comienza el “Tratado sobre la Trinidad”, en el 413 inicia la “Ciudad de Dios. Se enfrenta también en una polémica seria con Donato y los donatistas defendiendo que Cristo es el autor de los Sacramentos y no depende su eficacia de la santidad del sacerdote que los administra. Así ocupa 35 años de su vida.

VIII.- Agustín Santo

Pero a los 76 años, cuando Genserico cerca Hipona, Agustín deja sus libros y sus discusiones en favor de la fe para retirarse a la Paz de Dios. Es el 28 de agosto del año 430. Agustín, rodeado de amigos, entrega su vida a su mejor Amigo: Dios.