Hola… La verdad no sé cómo llegó al colegio; en mi cuarentena veo entrar por la puerta de mi oficina a nuestro común amigo, el “Filósofo de La Encalada”. Le dije: -Por favor, un hombre sabio como tú y respetuoso de las leyes, no entiendo cómo te has presentado en este lugar. Y me contestó: -Soy espíritu y estoy en todas partes; hoy quiero que le transmitas a tus lectores un mensaje de esperanza y de solidaridad, y me contó esta historia:

“Hace algunos años, en una de las clases que dictaba la Antropóloga Margaret Mead, un alumno le preguntó: -¿Cuál sería para usted la primera señal de civilización en una cultura? La Dra. Mead no le habló de anzuelos, o de arcillas, o de piedras, o de otros utensilios que pudieron haber usado nuestros antepasados, más bien se refirió al fémur (hueso del muslo) hallado de un ser humano y que se notaba que había estado roto y luego cicatrizado.

La Dra. Mead explicó que en el reino animal, si alguno se rompiera una pata, muere por varias razones: no puede huir del peligro, no puede ir a cazar para comer, no puede ir al río o al riachuelo a beber agua y, además, es presa fácil para los depredadores; ningún animal sobrevive con una pata rota por el tiempo suficiente que debería tener para que su hueso cure. La Antropóloga también indicó que el fémur encontrado había estado roto y cicatrizado, pues era evidente que alguien tuvo tiempo para quedarse con esa persona, curar su herida y cuidarla hasta que se recupere”.

El “Filósofo de La Encalada” me dijo: -Querido amigo, es en los tiempos difíciles donde podemos sacar a relucir aquello que Dios, a través de la naturaleza, nos ha regalado y esto es la “SOLIDARIDAD”. Un auténtico ser humano nunca dejará que el hermano perezca en la adversidad. Cuando el Papa Francisco fue elegido Papa, el Cardenal brasileño Claudio Hummes, que estaba a su lado, le dijo: -Jorge, no te olvides de los pobres. El Papa, en ese momento pensó en el nombre más apropiado para su pontificado: -Me llamaré “Francisco”.

Sean estos tiempos difíciles, no para hundirnos en la miseria humana, sino para potenciarla si es necesario hasta el heroísmo.

Hoy domingo, a las 10.00 a.m., desde la Capilla del Colegio San Agustín, transmitiremos la Santa Misa del Quinto Domingo de Cuaresma a través del facebook “Agustinos Perú”; si lees este texto después de la hora mencionada, esta Celebración Eucarística podrás seguirla, en cualquier hora del día, ingresando a nuestro facebook “Padre Pablo”.

“Nunca dejes a Dios fuera de tus proyectos, Él es la clave del éxito”.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

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